Los hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres son la población más afectada por el VIH y solo la mitad de ellos saben que son seropositivos. Un informe de la OMS de 2015 menciona que el riesgo de contraer la infección por el VIH incrementó en muchas partes del mundo entre hombres de entre 15 y 29 años que suelen mantener relaciones sexuales con otros hombres. La penetración anal conlleva más riesgo de transmisión del virus que la penetración vaginal. En el coito anal se pueden generar traumatismos con mayor facilidad, que producen una exfoliación de la mucosa que favorece el contacto con la sangre.

La prevalencia del VIH entre la comunidad LGBTTTIQ en Latinoamérica y el Caribe se estimó en 11.42% en 2012 de acuerdo a datos de ONUSIDA. Los hombres gays, los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres, las mujeres transgénero y las trabajadoras sexuales representaban aproximadamente el 50% de las nuevas infecciones en América Latina y el 37% en el Caribe en 2017.

Según el diario La Vanguardia, “la prevalencia del VIH entre las mujeres transgénero en América Latina es, al menos, 49 veces mayor que la del resto de la población y, dependiendo del país, oscila entre el 10 y el 32%”. En el caso de los hombres transgénero, el número de infecciones por el VIH es baja, según POZ.

En cuanto a las lesbianas, los casos de transmisión del VIH de mujer a mujer son muy infrecuentes. Sin embargo, las secreciones vaginales y sangre menstrual pueden contener el virus, por tanto, no hay que dejar de tomar las precauciones necesarias.

¿POR QUÉ LA COMUNIDAD LGBT+ CUENTA CON LOS MAYORES ÍNDICES DE VIH?

Las prácticas discriminatorias hacia la comunidad LGBTTTIQ son comunes, se han registrado casos de personas que son excluidas o rechazadas por su orientación sexual, identidad o expresión de género por años. Los prejuicios sociales y el estigma existente alrededor de este tema han dificultado el acceso a servicios de salud e información. Este es uno de los factores que ha provocado que las personas de la comunidad LGBTTTIQ estén en mayor riesgo de exposición al VIH.

Los obstáculos para obtener atención médica de calidad para las personas de la comunidad mencionada reducen las oportunidades de prevenir y tratar de forma oportuna y efectiva a aquellos individuos que están en riesgo de tener el VIH. Entre estos impedimentos se encuentran la negación de la atención en hospitales o centros de salud, recibir atención inferior a la brindada al promedio de personas, la restricción al tratamiento…

El temor a no contar con la confidencialidad del personal médico respecto a su sexualidad o su estado de salud también causa inquietudes entre las personas de la comunidad LGBTTTIQ, lo que las mantiene alejadas de los centros médicos, poniendo en peligro su propia salud y la de los demás. De acuerdo a datos de ONUSIDA, cinco países criminalizan las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo y diez países, entre ellos México, indican la existencia de leyes que criminalizan la transmisión, no revelación y exposición al VIH.

La detección temprana del virus y el acceso a tratamiento antirretroviral son fundamentales para lograr detener su transmisión en los años por venir. La eliminación del tabú y la apertura a la información de todo tipo es la mejor forma de prevenir el VIH. Al evaluar las necesidades de las personas de la comunidad LGBTTTIQ y al abrir el diálogo entre los diversos grupos de la sociedad se logrará brindar servicios de salud sexual efectivos y a la medida, para evitar que el VIH continúe existiendo.

Las 3Rs del VIH: Reducir carga viral, reducir efectos secundarios en el organismo y reducir enfermedades asociadas al VIH.
Acércate siempre a un médico para más información.
Conoce las 3R’s del VIH para mejorar la calidad de vida de los pacientes: Reducir carga viral, Reducir efectos secundarios en el organismo y Reducir enfermedades asociadas al VIH.